Inspiración Sabinera

Desde hace 5 meses tenía mi boleto esperando en el librero que llegara la noche de hoy.

Estoy llegando a casa, luego de escuchar durante más de dos horas, en vivo y a todo color, y tan cerquita que podía ver el brillo en sus ojos, a Joaquín Sabina en el Auditorio Nacional.

Embelesada es la palabra que me quedó en la mente al salir de ahi, escuchando todavía en los altavoces “Crisis”, luego de que Sabina y sus increíbles músicos se despidieran… fué un gran gran concierto. Es imposible escuchar en tan poco tiempo todas las canciones que uno quisiera de alguien que tiene tantísimos discos grabados, pero si escuché algunas de mis favoritas, como “Peces de Ciudad”.

Hubo dos en especial en el repertorio que me trajeron a la mente a dos personas que han sido importantes en mi vida; alguien de hace mucho tiempo, con “Peor para el sol”, y otro un poco más reciente, con “El boulevard de los sueños rotos”. Curioso que esos dos fantasmas aparecieran por ahi…

He disfrutado como enana, fui sola, como se me ha vuelto un poco costumbre últimamente. Andar sola es divertido, en el cine por ejemplo, siempre encuentro un buen lugar, y en los conciertos, puedo gritar, llorar y reir a mis anchas sin que me de penita. jaja. Asi que solita entre dos gorilas (en serio que grandes estaban los dos tipos que se sentaron a mi lado, y el de enfrente que fue lo piorrr porque cuando se levantaba yo nomás no veía nada y tenía que torcer el cuello pa ver la pantalla que quedaba casi detrás de mi). Pero decía que ahi solita entre tanta gente disfrute de cada una de las canciones.

Ayer comencé a leer el libro “Romper una canción” de Benjamín Prado, que narra cómo fue el proceso de creación del último disco de Sabina. Está increíble! ligerito, divertido, te puedes imaginar a los dos sentados en la mesa del bar escribiendo, discutiendo y bailando tregua y catana, que caray! me quedé con ganas de gritarle a Sabina que la bailara nomás para saber cómo era! jaja. Cuando cantó las canciones de Vinagre y Rosas pude imaginármelos escribiendo y recordé las circunstancias en las que nació cada canción. Fue una experiencia distinta a las que había vivido en otros conciertos. Si les gusta Sabina, no dejen de leer el libro!.

Y asi, se pasó el tiempo, y entre canciones, poesía e historias se acabó todo… tanto tiempo esperando para que durara tan poquito caray! Pero que conciertazo! Panchito y Antonio como siempre unos maestros! Josemi Sagaste guapo, guapísimo!, La chica del coro, Mara Barros, canta impresionantemente! la piel se me puso chinita cuando cantó “Y sin embargo”. Pedro Barceló y Jaime Asúa completaban el equipo.

Otras que recuerdo: “La del pirata cojo”, “Calle melancolía” (que fue la que me arrancó un par de lagrimitas), “Amor se llama el juego”, “Aves de paso”, “Princesa”, ‘Una canción para la Magdalena”, “Cerrado por derribo”, “Como un dolor de muelas” interpretada también por Marita; “Contigo”, “Cristales de Bohemia”, “19 días y 500 noches” (de mis favoritas), una versión de Panchito y Antonio de “Donde habita el olvido”, “Embustera”, “Medias negras”, “Ganas de”, “Noches de boda”. “Y nos dieron las 10”, “Parte metereológico”, “Pastillas para no soñar”, “Tiramisú de limón”, “Vinagre y rosas”, “Viudita de clicquot”, y seguramente algunas más que se me han olvidado. Ah! con “Llueve sobre mojado” presentó a los músicos (Los versos para presentarlos merecen post aparte).

En fin, que el concierto me ha inspirado para escribir de nuevo por acá, cosa que me da bastante gusto. Y he adoptado un término nuevo para todos esos -cantautores- que me gusta tanto escuchar (y apoyar): Cantahistorias.

Y por cierto, se me encogió el corazoncito también cuando Joaquín hablo de México como el país que ha acogido a grandes personajes y otros no tan grandes, un detalle especial del concierto 🙂

Y me quedo con una frase de Benjamín Prado que leía de regreso en el libro:
“Si sólo pudiéramos creernos lo que no parece increíble, la poesía y las canciones, entre otras cosas, no existirían”.

Que viva Sabina!!