Esos pequeños instantes Octubre 8, 2006
Posted by elgatoazul in En pareja, Lo cotidiano.trackback
Tuve un fin de semana increíble! El sábado escalamos en Ecatepec todo el día, y en la noche fuimos al concierto de Les Luthiers, donde me divertí como enana. Nunca había visto el show en vivo y es un espectáculo que vale muchísimo la pena. No paré de reir. Llegamos cansados y adoloridos a dormir y hoy nos levantamos tempranito de nuevo para ir a escalar.
Hoy el grupo era grande, y teníamos pocas rutas, por lo que no nos tocó a todos subir. Pero en su lugar me la pasé acostada sobre el tronco de un árbol escuchando música y viendo las nubes, tranquila, en paz, tomando algunas fotografías y disfrutando de la naturaleza, sus colores, sus olores y sus múltiples facetas. Amo pasar tiempo así, además de que al girar mi cabeza, veía abajo a mi Altamar disfrutando del día también, a su manera, y juntos.
Regresamos a casa y nos dió tiempo todavía de ir al cine. Tenía muchas ganas de ver “El Ilusionista”, y me gustó mucho. De regreso a casa pasó lo que dió origen a todo este post.
Ibamos caminando de la mano, como siempre, y platicando sobre la película. Haciendo bromas y jugando. De repente, ese pequeño instante que congelé en mi mente y todo pasó como un rayo, estúpidamente rápido: iba riendo y hablando sintiéndome completamente feliz, de repente di un saltito para alcanzar su mejilla y darle un beso, y al caer al suelo él volteó, con esa sonrisa que tanto me gusta y su cara resaltó contra el cielo, sus cabellos moviéndose con el aire y así, todo en un instante, pasó por mi mente un pensamiento, como un flashazo: estos son los momentos que quiero guardar siempre en mi mente y en mi corazón, y los que más voy a extrañar cuando no estés. Y entonces mi risa se transformó en un suspiro (y sé que el lo nota, y puedo asegurar que casi lee mis pensamientos, que puede saber en ese mismo instante lo que siento), y unos pasos más adelante mis ojos se llenaron de lágrimas y volteé para hundirme en sus brazos, y me abrazó diciéndome con ese abrazo que sabía lo que pasaba y que todo iba a estar bien. Así lo sentí.
Todo en un instante, tan rápido, tan fugaz, tan especial, tan lleno de comprensión y complicidad.
Y tu, changuito… sé que entiendes perfectamente esos pequeños, pequeñitos pedacitos de tiempo que compartimos. Y que también se quedarán guardados en tu corazón.





:-p y tambi’en o’i cuando tronaron tus dientecitos :-p
te amo .
HE de decirte que son de las cosas que más llenan de suspiros los recuerdos.
Felicidades a ambos mis queridos tortolitos!
ah que lindo es lo lindo , cierto?
jeje, si, es bien lindo
De esos instantes breves y eternos está hecha la vida. Me parece que eres muy afortunada porque los notaste.
Y con lo que se ve que se aman, las cosas saldrán bien.
saludos!